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Crítica de cine – El equipo de Squad fue a ver «Alita: Battle Angel»

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13 de febrero de 2019

Para todos los aficionados al manga, la ciencia ficción y el universo cyberpunk, el 13 de febrero de 2019 fue LA fecha que no se podían perder, con el estreno en los cines de «Alita: Battle Angel»
Para la ocasión, y para 100 consultores, Squad Paris había reservado una sesión privada en el Grand Rex para no perderse esta cita ineludible de la ciencia ficción.

Alita: Battle Angel – El argumento

Cuando despierta con amnesia en el laboratorio del doctor Ido, Alita acaba de recuperar un cuerpo de cyborg. En la Tierra, en una época postapocalíptica, Alita irá recuperando poco a poco sus recuerdos de guerrera, madurará y se afirmará como adolescente, hasta convertirse en una esperanza para todos los habitantes de Iron City.

Enseguida nos damos cuenta de que esta guerrera, cuya técnica de combate parece sacada de otra época, es un recurso muy valioso, codiciado por los habitantes de Zalem, una ciudad flotante reservada a unos pocos privilegiados, que se eleva sobre el vertedero terrestre.
A lo largo de su vida, tendrá que enfrentarse a otros ciborgs y proteger a los suyos.

Análisis crítico: ¡El efecto «wow»!

Hace ya 10 años que James Cameron compró los derechos del manga Gunnm, en el que se basa Alita con una fidelidad y una precisión que casi harán las delicias de los fans de la versión en papel. Se agradecen los enormes recursos invertidos para plasmar este universo cyberpunk con todo detalle. Hay que decir que, con un presupuesto de 200 millones de dólares y la exitosa colaboración entre James Cameron y Robert Rodríguez, Alita lo tenía todo para convertirse en el éxito de taquilla tan esperado por sus fans.

Nos gusta el universo gráfico —más colorido que la versión muy oscura del manga— y el uso acertado de los efectos especiales generados por ordenador, además de los personajes creados mediante captura de movimiento. Las trepidantes escenas de combate son excepcionales y reproducen fielmente la violencia del manga. No hay sensación de agobio; al contrario, seguimos con entusiasmo, pegados a la butaca, las escenas de competición de Motorball. Robert Rodríguez se supera a sí mismo y nos arrastra con entusiasmo.

Con algo más de perspectiva: una adaptación para el gran público de un manga muy oscuro

Lo que nos llama la atención es la magnífica hazaña que Cameron y Rodríguez han logrado con gran meticulosidad: convertir un manga muy oscuro y transgresor en una película para el gran público (aunque dirigida a un público adulto).

Si bien algunos recordaban de Gunnm, el cómic original de Yukito Kishiro, las violentas peleas y un universo marcado por una separación de poderes muy sombría, se agradece que Alita: Battle Angel ponga el énfasis en ciertos aspectos más sutiles de la versión original.

Alita se convierte en la historia de una adolescente cyborg que crece y se plantea preguntas fundamentales sobre su naturaleza humana. Entabla amistad con otros personajes y tendrá que lidiar con una historia de amor imposible con Hugo, un humano de su misma edad que vive en los barrios marginales de lo que queda de la Tierra. (Nota del editor: el Hugo adolescente sigue resultándome un poco difícil de digerir para el fan que hay en mí)

Más que una adolescente cyborg, pronto se convertirá en un faro para esa parte de la humanidad, abandonada en el vertedero de Zalem, y llevará a cabo ella sola una lucha social entre los habitantes de la Tierra y los —privilegiados
— de Zalem.

En «Atila: Battle Angel» se aprecia el sello de James Cameron, quien se decanta especialmente por las parejas a las que todo separa, ya sea su clase social (Titanic) o su especie (Avatar). Aquí se intuye la difusidad de la frontera entre el cyborg y el ser humano, en la encrucijada entre un Frankenstein de la era moderna y un Ghost in the Shell.

En resumen: ¡imprescindible!

Tanto si eres fan del manga original Gunnm como si acabas de descubrir el universo cyberpunk, Alita: Battle Angel está a punto de convertirse en una obra imprescindible del género y, sin duda, de la ciencia ficción. La satisfacción de los espectadores de todos los ámbitos lo demuestra: Cameron y Rodríguez han logrado su objetivo de hacernos sentir parte de un universo caótico, de hacernos evolucionar con brillantez a través de sus problemas sociales y de hacernos querer a esta adolescente cyborg que se busca a sí misma y se realiza.
Una película que hay que ver, por tanto, y que hay que clasificar entre las buenas películas de ciencia ficción.