Introducción a la accesibilidad web
¿Qué es la accesibilidad web?
Tim Berners-Lee (director del W3C) define la accesibilidad web como la puesta a disposición de la web y sus servicios para todas las personas, independientemente del hardware o software que utilicen, su infraestructura de red, su lengua materna, su cultura, su ubicación geográfica o sus capacidades físicas o mentales.
Partiendo de esta premisa, el W3C (consorcio que regula las normas de la web) creó la Iniciativa de Accesibilidad Web (WAI) en 1996. Tres años más tarde aparecieron las primeras directrices de accesibilidad (Web Content Accessibility Guidelines 1.0, 1999), cuyo objetivo era fomentar que los diseñadores web tuvieran en cuenta la accesibilidad. En la actualidad, nos encontramos en la fase de las WCAG 2.0 (2008), que se están revisando debido a la llegada de las interfaces móviles, que han revolucionado nuestros hábitos de uso.
La incorporación de las normas recogidas en estos marcos de referencia tiene como objetivo ofrecer soluciones para superar las dificultades que encuentran los usuarios a la hora de utilizar la web, como hacer que los elementos de una página web sean accesibles mediante el teclado, legibles con un lector de pantalla, integrar subtítulos en un vídeo o garantizar un contraste suficiente entre los colores para preservar su visibilidad y legibilidad en cualquier circunstancia. En otras palabras, proporcionar el mismo nivel de acceso a la información para todos y en todas partes.
¿A quién va dirigido?
Los perfiles de usuarios a los que afecta la accesibilidad web son muy diversos y no se limitan únicamente a las personas con discapacidad.
Esto afecta especialmente a las personas mayores, sobre todo en un contexto de envejecimiento de la población, con todas las limitaciones que ello conlleva, como la disminución de la agudeza visual y auditiva, las dificultades motoras, etc.
Las personas extranjeras, analfabetas o aquellas que utilizan equipos obsoletos también se ven afectadas, en aras de la igualdad de acceso a la información.
Las personas con dislexia o daltonismo, que representan el 5 % y el 4 % de la población francesa, respectivamente, presentan características que hay que tener en cuenta.
Por supuesto, la accesibilidad web tiene como objetivo hacer que los contenidos en línea sean accesibles para todas las personas con discapacidad física, auditiva, cognitiva y visual.
Sin embargo, sería erróneo pensar que la accesibilidad web solo beneficia a estos colectivos, ya que, en realidad, beneficia a todos. Si se tiene en cuenta desde las primeras fases del diseño, permite homogeneizar y clarificar la interfaz. Contribuye a facilitar la navegación y la comprensión a los usuarios, al tiempo que mejora la legibilidad de su contenido. Por último, ofrece alternativas de navegación en situaciones puntuales en las que las condiciones de uso son adversas (entornos ruidosos, problemas de iluminación, una mano lesionada, pérdida de las gafas, etc.).
¿Qué novedades hay?
Cuando en 1999 aparecieron las WCAG 1.0, las interfaces WIMP (Windows, Iconos, Menús y Punteros) ya habían iniciado el «proceso de democratización» de los ordenadores y de la web. Cuando en 2008 apareció lasegunda versión de las WCAG, Internet contaba ya con 1.600 millones de usuarios; en Francia existían ya unos 50.000 sitios web comerciales y Apple lanzaba la segunda versión de su smartphone. Las revisiones de las normas suelen ser el resultado de la evolución de las tecnologías, los usos y la riqueza evolutiva de las interfaces y las funcionalidades. Por lo tanto, es necesario conciliar estas evoluciones con un análisis detallado de las características y las necesidades de los usuarios con discapacidad. Estos elementos pueden explicar el importante desfase temporal entre la aparición de estas nuevas tecnologías y usos y las revisiones de las normas de accesibilidad, que deben tener en cuenta las múltiples situaciones de uso relacionadas con los perfiles de los usuarios. En este artículo, nos centraremos en los usuarios con discapacidad visual y en sus características de navegación.
Ilustración de cómo se orientan las personas ciegas
Modo de navegación
Al navegar por la web, una persona vidente utiliza la retroalimentación visual para señalar con el ratón los elementos que le permiten acceder a la información que busca. Un usuario con discapacidad visual, al no tener acceso a esta retroalimentación visual de la interfaz, no sabe en qué consiste la interfaz ni puede utilizar un dispositivo de señalación para manejarla. Por lo tanto, es necesario proporcionarle un intermediario que le «describa» el contenido de la interfaz y le ofrezca una alternativa al ratón para la navegación.
Por lo tanto, un usuario con discapacidad visual utiliza herramientas de asistencia, como lectores de pantalla con síntesis de voz o un teclado braille, para «leer» el contenido de una página web. La navegación mediante el teclado le permite interactuar con la interfaz.
Los lectores de pantalla
Como se ha señalado anteriormente, el usuario necesita una interfaz adicional para navegar. Por lo tanto, utilizará una herramienta de asistencia técnica destinada principalmente a personas con discapacidad visual. El lector de pantalla leerá el contenido de la página a través del código y la síntesis de voz (o el panel braille) transcribirá la información que aparece en pantalla, tanto el contenido como la estructura. Existen diferentes tipos de lectores de pantalla accesibles a través de distintos soportes. Hay lectores de pantalla integrados en el sistema operativo (VoiceOver en Mac o Narrador en Windows), en forma de complemento integrado en el navegador (Chromevox) o incluso programas independientes como Orca (en Linux), Jaws o NVDA en Windows, que son actualmente los lectores de pantalla más utilizados.
Navegación con el teclado
Los usuarios invidentes utilizan la navegación mediante el teclado como complemento del lector de pantalla. El teclado les permite desplazarse por la página web y por los elementos interactivos y de contenido. Cuando se utiliza junto con un lector de pantalla, el usuario puede emplear una serie de atajos para facilitar su navegación. A continuación se ofrece un breve resumen de las combinaciones de teclas más utilizadas para navegar:
- TAB: Ir al siguiente elemento interactivo
- Shift + TAB: Volver al elemento interactivo anterior
- Tecla Insert + flechas de dirección: Navegar y leer la página
- Página abajo/arriba: Desplazamiento y gestión de calendarios
- (T) o (F) o (B) o (K): Atajos para ir al siguiente (tabla) o (campos de formulario) o (botón) o (enlace)
- Shift + (T) o (F) o (B) o (K): Atajos para ir al elemento anterior (tabla) o (campos de formulario) o (botón) o (enlace)
La exploración de las páginas
Al navegar con el teclado, los usuarios invidentes descubrirán la página elemento por elemento. Se trata de una exploración lineal, sin poder hacerse una idea de la estructura y la organización de la página tal y como lo haría un usuario vidente al explorarla espacialmente.
Tomemos un ejemplo de la página web service-public.fr, en la que se puede encontrar información sobre las elecciones. Desde la página de inicio, el usuario vidente explorará visualmente la página y dirigirá su mirada hacia las diferentes secciones (Figura 1). Así, en cuestión de unos segundos de búsqueda visual y con un solo clic, el usuario accede a la información relativa a las elecciones.

Por el contrario, para realizar la misma búsqueda, el usuario con discapacidad visual recorrerá cada elemento de la página uno por uno para encontrar la información. Debido a las herramientas que utiliza para navegar, debe explorar la página de forma lineal y pulsar 20 veces la tecla Tab + la tecla Intro para acceder a la página sobre las elecciones (Figura 2.).


Como se ha ilustrado anteriormente, la navegación para los usuarios invidentes resulta compleja y está dirigida especialmente a un colectivo de usuarios expertos en el uso de herramientas de asistencia y de la web en general. Sin embargo, saber navegar por un sitio web no lo convierte por ello en accesible. Por eso deben tenerse en cuenta las normas de accesibilidad para garantizar el acceso a la información a nivel de la interfaz. Para concluir, he aquí un resumen de las principales normas de accesibilidad (Figura 4) que, si se tienen en cuenta desde el principio del diseño, pueden aportar una nueva perspectiva sobre la web.

