Por Virginie DOTTA – Directora Técnica del equipo de Infraestructura Virtual

Se acabaron las infraestructuras tradicionales compuestas por equipos específicos, que se quedan obsoletos rápidamente y adoptan arquitecturas rígidas, imposibles de adaptar con el paso del tiempo. Ahora es el momento de la agilidad y la flexibilidad, que ya no se limitan a las aplicaciones y su desarrollo, sino que se extienden de lleno a las infraestructuras, independientemente de su tamaño y arquitectura. Se habla de estandarización, automatización y componentes combinables que permiten una mejor industrialización.
El enfoque «todo definido por software» está ganando terreno, lo que hace que estos componentes (y, en general, la propia infraestructura) sean programables, aportando flexibilidad y capacidad de respuesta.
Las ventajas son muchas:
- Mejor gestión del ciclo de vida de los componentes,
- Visión integral,
- Reducción y control de los costes,
- Reducción del tiempo de comercialización.
¿Cómo lograrlo? Adoptar la cultura DevOps es una prioridad: los desarrolladores y el personal de operaciones trabajan juntos, dentro de los mismos equipos. Se acabaron los equipos tradicionales de «Dev» e «Infra», y esto también afecta a las infraestructuras de TI: se combina lo digital (ágil y bimodal) con lo tradicional (legado). Y las tecnologías siguen el ritmo: surgen soluciones cada vez más innovadoras, la mayoría basadas en la virtualización y la hiperconvergencia, que a menudo se presenta como la nueva generación de la virtualización. En Squad, seguimos el paradigma de DevOps, acompañando y formando a nuestros consultores en las últimas metodologías y herramientas para responder a las necesidades de nuestros clientes.
